 Errar es humano y le puede pasar a cualquiera. Dos frases que a veces
justifican en un caso la inoperancia y en otra la mala suerte. La
primera le cae muy bien al Consejo Federal de la AFA, quien cometió un
doble error, que hizo que un partido del Torneo Argentino A no se
jugara. La segunda a Alumni de Villa María y Racing de Córdoba. Una
historia que se convirtió en bochorno porque insólitamente nadie le
avisó a un árbitro que tenía que ir a dirigir.
Alumni de Villa
María y Racing de Córdoba debían disputar desde las 11 de la mañana de
este domingo, el clásico cordobés que entrega la categoría. Pero un par
de horas antes, los dos equipos se encontraron con una noticia
inesperada. Ariel Montero, árbitro designado a último momento para el
partido, estaba durmiendo en su casa en Tucumán y no sabía que era él el elegido para impartir justicia.
Un papelón doble. Primero, porque el Consejo Federal había designado a César Walker de
Santa Fe, quien ya había dirigido el anterior partido de Alumni de
Villa María. Como un árbitro no puede dirigir dos encuentros seguidos a
un mismo equipo, el club del sur de Córdoba advirtió el hecho y la AFA
aceptó su error. Por eso designó a Montero. Pero con el detalle de que
nunca le avisaron que era él el elegido.
"Esta mañana a las 9 de la mañana los líneas estaban en el hotel y Montero no llegaba y se empezaron a preocupar. Le hablaron a la casa y Montero no sabía nada. Estaba durmiendo", dijo Guillermo Morelatto, presidente de Alumni a Radio Impacto.
"Aparentemente, desde el Consejo dicen que lo notificaron. Los
asistentes hablaron con él y él dice que no le notificaron. Ha habido
un desmanejo, un descontrol", agregó el titular del Racing cordobés
Antonio Ruiz.
Sin el árbitro principal, pero con los dos líneas
en el estadio, Alumni propuso la inclusión de otro línea de la liga
local para completar la terna, pero Racing se negó. Y pese a que se
hizo todo lo posible para que el encuentro se trasladara a la tarde,
finalmente se decidió la postergación porque la policía no aceptó el pedido de jugar el mismo día en otro horario.
Reglamentariamente, Racing puede perder los puntos porque se negó a jugar el partido,
pese a que desde el Consejo Federal llegó la orden de que se que se
dispute igual con un nuevo línea de la liga local o de alguna cercana.
De esa forma, Carlos Boccolini, de Río Cuarto y primer lineman hubiese
pasado a ser el árbitro del partido. Pero los de Nueva Italia no
quisieron y hasta se barajó la posibilidad de ir a buscar a Héctor
Baldassi, quien estaba dirigiendo en las cercanías de Villa María.
Ahora,
la decisión será del Consejo Federal, que ya se equivocó dos veces. Los
mil hinchas que viajaron para ver a Racing de Córdoba y los de Alumni
que esperaban para ver a su equipo en el clásico, esperan que la
próxima no haya teléfono descompuesto. |