 El delantero Cristian Fabbiani tuvo una particular reacción ante la
cantidad de banderas hirientes que poblaron las tribunas del
Monumental, el domingo ante Lanús, y frente a cánticos con exigencias
de poner fin a supuestas salidas nocturnas del plantel, al sostener que
si bien no le da "bola" a esas manifestaciones, admitió que le "duele"
la situación que atraviesa el plantel de River Plate.
También Fabbiani estimó que las banderas tienen relación al año
electoral que vive el club, ya que habrá comicios en diciembre próximo.
"No le doy mucha bola a eso", respondió Fabbiani a la colección de banderas, críticas desde todas las aristas hacia el plantel.
Sin embargo, inmediatamente reconoció: "Me duele. Queremos hacer las cosas bien, tenemos una racha y puede pasar".
"La gente piensa que nosotros no queremos ganar. Nos levantamos
temprano como cualquier trabajo y a veces no se dan cuenta. Como
jugador e hincha de River quiero que el equipo esté ahí arriba. Nunca
vamos a jugar para atrás y acá nadie le quiere hacer daño al club. El
grupo está unido y acá no se salva nadie", subrayó.
A Fabbiani también le resultó raro que pese a las leyendas de
los trapos la hinchada, ya que "realmente el estadio cantó todo el día
y la cancha estaba llena".
El delantero estimó ante una consulta de radio La Red que las banderas tienen su origen en las campañas proselitistas.
"Por el momento político del club, para mí es eso", respondió Fabbiani.
Trascartón hizo un tácito pedido a la dirigencia del club para salir en forma conjunta de la mala situación futbolística.
"Es una lástima, un club grande...todos tienen que tirar para el mismo lado", reclamó.
En cambio resaltó la unión del plantel: "Siempre reflejo el
grupo y están todos metidos y eso en el futbol no pasa cuando las cosas
están mal".
Fabbiani puso como ejemplo de esfuerzo a uno de los compañeros
más resistidos por la gente, y lo calificó como el "sostén" del equipo
dentro de la cancha. "Oscar (Ahumada) es un ejemplo a seguir, se mata
dentro de la cancha, es uno de los mejores y se tira de cabeza. Si
putean a Oscar pueden putear a cualquiera. El equipo es Oscar",
defendió Fabbiani.
Sobre el final también hubo cánticos amenazando con mandar al hospital a los jugadores que vean en algún boliche.
"Cuando uno pierde no quiero salir de mi casa, me da
vergüenza", dijo Fabbiani en forma personal, al tiempo que aseguró que
ese tema "nunca se tocó" en el vestuario.
"Luego que perdí con San Lorenzo me encerré y no salí por dos
días. Me da vergüenza, por lo menos a mí", sostuvo, Fabbiani, otra vez
en forma personal.
El domingo mismo, su compañero Diego Buonanotte, había acusado
recibo de ese cántico al calificar de "inconsciente" si algún jugador
va a un boliche después del partido ante Lanús.
River no pudo aprovechar el empate del líder Vélez para
acotar distancias con la cima del torneo Clausura, pero el delantero no
consideró que su equipo haya quedado fuera de la lucha por el título
cuando faltan seis fechas para la finalización del campeonato. "El
campeonato lo va a ganar el que sea más vivo. Se va a definir en las
últimas fechas porque Vélez tiene partidos muy difíciles y todavía le
falta enfrentar a Lanús. El equipo que se decida a ganarlo lo va a
hacer", explicó.
River repitió frente a Lanús los mismos errores que
viene cometiendo desde el comienzo del campeonato a pesar de que cuerpo
técnico y jugadores descubrieron el defecto hace tiempo. "Hicimos un
buen primer tiempo y después caímos, no lo pudimos mantener. Nosotros
no podemos cometer el mínimo error porque nos cuesta goles en contra.
También nos falta un poco de suerte y eso nos está jugando en contra",
analizó.
Fabbiani perdió la titularidad hace varias fechas, y
después de su exigente pretemporada para ponerse a punto no retornó de
la mejor manera y sus chances se redujeron a entrar en los segundos
tiempos. "Siempre trato de servirle al equipo cuando me toca entrar.
Cuando vamos ganando trato de tener la pelota y cuando perdemos hago lo
que más me gusta que es jugar dentro del área", concluyó. |